En cuanto me dejéis vuestras canciones y grupos favoritos tendréis música!!
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miércoles, 8 de septiembre de 2010
martes, 7 de septiembre de 2010
22 Capitulo.
Ya era por la mañana, me estaba dando el sol en la cara. Mis padres. o al menos pensaba que eran ellos, tocaron a la puerta.
-Pasa.-Mi padre y mi madre entraron a la habitación con un montón de comida encima de una bandeja.- Buenos días cielo.
-Buenos días. Vaya gracias ¿Todo esto es para mi?
- Si cielo, come todo lo que quieras.- La verdad esto se parecía a cuando tenia 9 años. Me gustaba volver a tener a mis padres, que me mostraran su amor y no ser como una figurilla mas de la casa a la solo te das cuenta de que esta cuando limpias el polvo.
Me comí la mayor parte de lo que había en la bandeja y me prepare todo para el instituto. Me di una ducha y me puse unos short negros con una camiseta de tirantes color hueso con unos dibujos y cenefas como adorno.
Baje la bandeja, recogí lo que me deje de comida y lave el cuenco de cereales que había tomado.
Cogí todo para marcharme al instituto en cuanto Lucas viniera a buscarme.
- ¿Ya te vas cariño?
- Bueno estoy esperando a alguien.
- Umm... ¿quieres presentárnoslo?
- Bueno vale.- Estaba algo dudosa, después de todo Lucas era mi novio y por muy compresivos y amorosos que estuvieran, ellos seguían siendo mis padres. A los tres minutos sonó el timbre y fui corriendo a abrir la puerta.
- Hola amor ¿Que tal el resto de la noche?- Me dio un corto beso y me cogió la mochila.
- Bien ¿Y tu?- Le dije con una sonrisa, que el me devolvió.
- Bien
- Ven anda entra.
- ¿Es que no quieres ir al instituto?- Pregunto Lucas extrañado.
- Si, pero mis padres quieren conocerte.
- Ah, vale.- Lucas y yo entramos de la mano al comedor donde se encontraban mis padres
- Vaya hija no nos habías dicho que fuerais novios.
- Un pequeño detalle que se me escapo.- Sonreí tímidamente. Al vernos de la mano y tan juntos debieron imaginárselo.- Bueno papa este el Lucas.- Mi padre le dio un apreton de manos.
- Encantado, espero que cuides bien de mi niña.
- Daría mi vida por ella Victor.
- Me parece bien.
-Lucas esta es mi madre.- Se dieron dos besos.
- Encantada hijo, yo soy Marina.- Dijo mi madre con una sonrisa.
- Bueno nosotros tenemos que irnos.
- Si venga iros, pero no hagáis muchas guarrearías.
- Papa.- Me queje. El me guiño un ojo.
- Anda vamos.- Dijo Lucas tirando de mi.
- Adiós mama, adiós papa.
- Adiós, pequeña.
Salimos por la puerta sin darnos mucha prisa, pero en cuanto estábamos fuera de vista Lucas me cogió de la cintura.
- ¿A que viene presentarme a tus padres ahora, ahora que estas apunto de irte?- Eso fue un punto flojo, aunque el no lo supiera. Ahora acababa de recuperar los y yo tenia que dejarlos. Una lagrima recorrió mi rostro. Lucas la limpio rápidamente con su dedo.
-Hey ¿Que te pasa? No llores.
- Lucas no se si tu entenderás esto, pero para mi esto es muy doloroso. Voy a dejar toda una vida, el instituto mis amigas y ahora a mis padres también. Desde que llegaron de viaje me vuelven a tratar como a su hija otra vez y eso para mi es maravilloso, pero pensar que dentro de una semana o menos voy a tener que dejarlo todo....
- Bueno ahora empezaras una vida nueva- Dijo como si nada.
- Si parece muy bonito ¿No? Dejar a tus seres queridos,puede que para siempre. ¡Genial! eso lo hago todos los días. Y empezar una nueva vida, eso es estupendo, me encanta es mi hobbie favorito,sobretodo cuando lo único que hacia en esa vida pasada era jugar con mis muñecas, comer y dormir.-Dije con sarcasmo.- Lucas mi vida va a dar un giro de 360º grados que yo no quiero dar. Tengo una vida feliz a qui y tengo miedo de enfrentarme a lo que me espera.
- Zoey cariño, no tienes por que tener miedo. Tus padres te enseñaran lo que sea necesario y yo estaré allí para lo que necesites. No tienes de que preocuparte.- Eso a mi no me convencía en absoluto, pero no quería discutir con el.
- Gracias.- Me beso con delicadeza, con intención de darme ánimos. Fue un beso precioso pero no consiguió lo que pretendía.
Seguimos en dirección al instituto ya que no nos daba tiempo de ir a buscar a Cass. Ojala este dia no fuera tan movido como los demás, echaba de menos mi vida rutinaria.
-Pasa.-Mi padre y mi madre entraron a la habitación con un montón de comida encima de una bandeja.- Buenos días cielo.
-Buenos días. Vaya gracias ¿Todo esto es para mi?
- Si cielo, come todo lo que quieras.- La verdad esto se parecía a cuando tenia 9 años. Me gustaba volver a tener a mis padres, que me mostraran su amor y no ser como una figurilla mas de la casa a la solo te das cuenta de que esta cuando limpias el polvo.
Me comí la mayor parte de lo que había en la bandeja y me prepare todo para el instituto. Me di una ducha y me puse unos short negros con una camiseta de tirantes color hueso con unos dibujos y cenefas como adorno.
Baje la bandeja, recogí lo que me deje de comida y lave el cuenco de cereales que había tomado.
Cogí todo para marcharme al instituto en cuanto Lucas viniera a buscarme.
- ¿Ya te vas cariño?
- Bueno estoy esperando a alguien.
- Umm... ¿quieres presentárnoslo?
- Bueno vale.- Estaba algo dudosa, después de todo Lucas era mi novio y por muy compresivos y amorosos que estuvieran, ellos seguían siendo mis padres. A los tres minutos sonó el timbre y fui corriendo a abrir la puerta.
- Hola amor ¿Que tal el resto de la noche?- Me dio un corto beso y me cogió la mochila.
- Bien ¿Y tu?- Le dije con una sonrisa, que el me devolvió.
- Bien
- Ven anda entra.
- ¿Es que no quieres ir al instituto?- Pregunto Lucas extrañado.
- Si, pero mis padres quieren conocerte.
- Ah, vale.- Lucas y yo entramos de la mano al comedor donde se encontraban mis padres
- Vaya hija no nos habías dicho que fuerais novios.
- Un pequeño detalle que se me escapo.- Sonreí tímidamente. Al vernos de la mano y tan juntos debieron imaginárselo.- Bueno papa este el Lucas.- Mi padre le dio un apreton de manos.
- Encantado, espero que cuides bien de mi niña.
- Daría mi vida por ella Victor.
- Me parece bien.
-Lucas esta es mi madre.- Se dieron dos besos.
- Encantada hijo, yo soy Marina.- Dijo mi madre con una sonrisa.
- Bueno nosotros tenemos que irnos.
- Si venga iros, pero no hagáis muchas guarrearías.
- Papa.- Me queje. El me guiño un ojo.
- Anda vamos.- Dijo Lucas tirando de mi.
- Adiós mama, adiós papa.
- Adiós, pequeña.
Salimos por la puerta sin darnos mucha prisa, pero en cuanto estábamos fuera de vista Lucas me cogió de la cintura.
- ¿A que viene presentarme a tus padres ahora, ahora que estas apunto de irte?- Eso fue un punto flojo, aunque el no lo supiera. Ahora acababa de recuperar los y yo tenia que dejarlos. Una lagrima recorrió mi rostro. Lucas la limpio rápidamente con su dedo.
-Hey ¿Que te pasa? No llores.
- Lucas no se si tu entenderás esto, pero para mi esto es muy doloroso. Voy a dejar toda una vida, el instituto mis amigas y ahora a mis padres también. Desde que llegaron de viaje me vuelven a tratar como a su hija otra vez y eso para mi es maravilloso, pero pensar que dentro de una semana o menos voy a tener que dejarlo todo....
- Bueno ahora empezaras una vida nueva- Dijo como si nada.
- Si parece muy bonito ¿No? Dejar a tus seres queridos,puede que para siempre. ¡Genial! eso lo hago todos los días. Y empezar una nueva vida, eso es estupendo, me encanta es mi hobbie favorito,sobretodo cuando lo único que hacia en esa vida pasada era jugar con mis muñecas, comer y dormir.-Dije con sarcasmo.- Lucas mi vida va a dar un giro de 360º grados que yo no quiero dar. Tengo una vida feliz a qui y tengo miedo de enfrentarme a lo que me espera.
- Zoey cariño, no tienes por que tener miedo. Tus padres te enseñaran lo que sea necesario y yo estaré allí para lo que necesites. No tienes de que preocuparte.- Eso a mi no me convencía en absoluto, pero no quería discutir con el.
- Gracias.- Me beso con delicadeza, con intención de darme ánimos. Fue un beso precioso pero no consiguió lo que pretendía.
Seguimos en dirección al instituto ya que no nos daba tiempo de ir a buscar a Cass. Ojala este dia no fuera tan movido como los demás, echaba de menos mi vida rutinaria.
sábado, 4 de septiembre de 2010
21 Capitulo
Me desperté a media noche al escuchar gritos de mi madre. Se escucharon tiros de escopeta y baje corriendo.
-¿Quien eres tu? Fuera de mi casa. Chillo mi padre.
-No creo que no- Dijo Pablo en un susurro medio sarcástico. ¿Es que no reconocían a su propio hijo?
Mi madre se había desmallado y estaba tendida en el suelo, frente la entrada del comedor.
- ¿Es que es algún novio tuyo?- Pregunto mi padre furioso cuando me vio en la escalera.
- Claro que no. Es mi hermanastro, vuestro hijo.- Pablo se carcajeo eufóricamente.
-¿Que estas diciendo? La única hija que hemos tenido has sido tu.
-¿Que?- dije confusa. Pero en ese momento encajo todo. En cuanto Pablo me miro y vi sus ojos rojos brillantes, cada pieza estuvo en su lugar.
-Coge a mama y lárgate de a qui.- Le dije a mi padre mientras miraba a Pablo que tenia una sonrisa maléfica de oreja a oreja.-
- No, tú te vienes con nosotros, no te dejare con este tipo.- ¿Por qué se tenían que empezar a preocupar ahora de mí? La verdad no resultaba muy sutil. Si no me hacían caso tendría que utilizar mi magnifico don que en parte odiaba.
-No enserio papa iros ahora iré yo tengo un asunto que atender, es algo personal.
- Muy bien, pero ten cuidado.- Esto era extraño, mis padres preocupándose. Bueno supongo que en el fondo seguía siendo su hija.
Mi padre cogió a mi madre como en las películas y salieron los dos por la puerta. Nunca había hablado con Lucas a tanta distancia pero tenia que intentarlo. Podía con este tipo perfectamente pero luego no sabría que hacer con el después.
Pablo se acerco a mi con exagerada lentitud, cosa que me puso nerviosa.
- Bueno princesita, tu te vienes conmigo.- Retrocedí un paso y su sonrisa se ensancho mas, cosa que era casi imposible.
- Creo que va a ser que no.- Se carcajeo.
- Cariño tus guardaespaldas se han ido y tu sola no eres lo suficientemente fuerte como para derrotarme.
- -¿Apostamos?
- Muy bien. Si yo gano te acuestas conmigo, si ganas tu me pondré de tu lado y te ayudare en todo lo que me pidas. Digamos que serré tu esclavo para el resto de tu vida.
- Ja, no te pondrías de mi lado ni aunque te ganara 50 veces.
- Cariño ¿no sabes que los tratos para nosotros los vampiros son sagrados? No los podemos romper aunque lo queramos. Ningún vampiro a logrado romper uno.- Me quede sorprendida, eso nadie me lo había dicho.
- Vaya por lo que veo nadie te lo ha dicho ¿Eh?
- No la verdad, pero ya me lo has dicho tu. Estas muy seguro de ti mismo ¿no Pablo? Bueno si es que te llamas así.
- Claro que si. Bueno acabemos con esto, tengo ganas de tenerte en mis brazos
- Te dejare con las ganas.- Esta vez no me aparte cuando se acerco ami. Estábamos uno frente al otro a centímetros el uno de otro. Solo desee vencerle y que no me tocara ni un pelo y en cuanto fue a cogerme del cuello con intenciones de tirarme al suelo, pero no le di la oportunidad de hacerme nada, le cogí el brazo, se lo retorcí y le tire al suelo. El me miro sorprendido y luego con furia. Fue a levantarse pero de di una descarga. Hice que sintiera dolor en todo su cuerpo con mi mente y se estremecía y se encogía. No me gustaba esto pero era o el o yo y menos aun pensaba acostarme con el.
- Vale me rindo para por favor. Te lo suplico- Se puso a chillar y pare. Me hizo sentir un mounstro. Se quedo en el suelo callado y sin moverse. Fui a ayudarlo a levantarse, pero solo se quedo en el suelo arrodillado
- Me as ganado, ahora soy tu esclavo. Lastima me apetecía ese polvo. – Le di una pequeña patada en el estomago. – Creo que me lo merecía.
- Si yo también lo creo.
- ¿Puedo solo un beso? – pidió.
- No.- De repente la puerta se abrió de golpe y Lucas y Caleb miraron a Pablo. Al parecer el mensaje que le mande a Lucas funciono. Los dos se lanzaron hacia el pero con la velocidad de una bala me interpuse entre ellos.
- ¿Qué haces? tiene los ojos rojos es del grupo de Corian.-Pregunto Lucas con preocupación.
- Hicimos un trato y yo gane. Ahora es mi esclavo. Al parecer subestimo mi poder.-Dije mirándole de reojo.
- No sabia cuales eran tus dones y menos aun que eran tan poderosos. Hubiera sido gran información.
- Pero como digas algo te corto la cabeza- dijo Caleb.
- Chicos tenéis que llevároslo, no se puede quedar a qui con mi padres.
- Muy bien. Te veo mañana.- Dijo Lucas. Vino a darme un corto beso y los tres se fueron. Caleb me dio un beso en la frente antes de marcharse. En cuanto salieron por la puerta yo me puse unos pantalones y una camiseta mas adecuados para salir a la calle y fui a buscar a mis padres, que estaban en el garaje. Lo descubrí gracias a mi olfato que estaba empezando a saber manejarlo.
Mi madre se había despertado y en cuanto me vieron casi que saltaron sobre mí.
- ¿Cómo estas?- dijo mi madre.
- ¿Te ha hecho algo?- Pregunto mi padre.
- No, no estoy bien. Pero ¿A que viene esta preocupación?
- Eres nuestra hija cariño y abecés no te das cuenta de lo que tienes hasta que estas a punto de perderlo.- Dijo mi madre.
- Nos hemos comportado fatal estos últimos años, pero al realizar este viaje nos hemos dado cuenta y queremos pedirte perdón y compensarte.
- Lo sentimos hija- Dijeron los dos a la vez. No me lo podía creer. Los ojos se me inundaron de lágrimas. Mis padres me querían y querían recuperarme. Aunque esto en estos momentos, solo aria mi marcha mas complicada de lo que iba a ser. Nos abrazamos todos juntos y volvimos a casa. Yo me eche a la cama por que tenia que ir dentro de unas horas al instituto, pero ellos se quedaron deshaciendo las maletas y haciendo unas cuantas cosas mas que no comprobé por que me quede dormida.
viernes, 3 de septiembre de 2010
musica ;)
De momento todos habéis dicho que si a la música
Podríais dejarme vuestros grupos y canciones favoritas para ponerlas y hacer una lista
No pongáis solo una poner varias.
Gracias un beso
Esta tarde o esta noche habrá un nuevo cap!
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Gracias un beso
Esta tarde o esta noche habrá un nuevo cap!
jueves, 2 de septiembre de 2010
20 Capitulo
Entro dándome un fuerte empujón, que hizo apartarme obviamente.
- ¿Mama? ¿Papa?- Dijo chillando por la casa. Se acerco ami me cogió del hombre y me miro amenazante.
- ¿Que as hecho con ellos?¿ Donde están?
- ¡ Suéltala!- Gritaron Caleb y Lucas a la vez acercándose para apartarlo de mi lado.
- Quietos.- Les ordene.- Y a ti te responderé en cuanto me sueltes y te calmes-
- Muy bien.
- Creo que voy a beber algo. ¿Alguno de vosotros necesita algo?
-¿Hay cerveza?- Pregunto mi supuesto hermano
- No.
¿ Café?
-Si
¿Como lo quieres?
- Solo.
-Tráeme ami otro- dijo Caleb
- Si y otro ami.
-¿Como lo queréis?
-Como siempre- Respondieron los dos a la vez. Reí un poco por lo bajo y fui a hacer los cafés.
Mientras los hacia todo estaba silencioso. Lleve los cafés y un botellin de limonada sin gas para mi. Lo deje poco a poco encima de la mesa t me dispuse a hablar.
-¿Quienes son tus padres?
-Marina y Victor.- Bueno eso coincidía con mis padres, al menos con los adoptivos.- Yo me llamo Pablo Sanchez, y me fui de casa a los16 años. Vine a visitar a mis padres y me encontré contigo y esos dos tipos.
-Bueno esos dos tipos son mi novio y un amigo, y yo soy Zoey... Tu hermanastra.
- ¿Mi que?
- Si bueno, nuestros padres me adoptaron con dos años.
-Vaya...¿Entonces no os habéis colado en la casa?- Menuda imaginación tenia.
- Claro que no. Papa y Mama volverán dentro de muy poco.
- Y te dejaron sola, como no. Sigue igual de irresponsables.
- Tranquila se cuidarme muy bien desde los diez años.
- A mi dejaron de hacerme caso a los15 años. ¿Te han hecho lo mismo?- Es que no prestaba atención este chico ¿o que?
- Si a los diez.
-Menudos irresponsables.
- Si lo se, pero tranquilo en unas dos semanas me iré de a qui.
- Bueno me encantaría quedarme para hablar pero tengo que hacer cosas. Adios.
Tenia que seguir estudiando y de paso haría alguna tarea de la casa, hacia mucho tiempo que no hacia nada y esto estaba algo sucio.
Yo me llamaba Zoey Sanchez Moran. En realidad no lo sabia, querían que todo eso me lo dijeran mis misteriosos y poderosos padres. Lucas Denalti era mi novio y Caleb Marsen mi mejor amigos.
Pronto conocería toda mi realidad y mi procedencia, tendría que estar feliz, pero no era así. Tenia miedo y estaba agobiada.
Tuve una premonición. Vi que mis padres llegarían a media noche, de forma que Lucas y Caleb se fueron juntos, cosa que me asusto, porque los dos solos eran peligrosos.
Pablo se quedo durmiendo en el sofa, ya que yo ocupaba su antiguo cuarto. Naturalmente no le dijimos nada sobre mi o existencia y el tampoco sospecho nada. Todo estaba en perfecto orden, por lo menos hasta el momento así lo era
- ¿Mama? ¿Papa?- Dijo chillando por la casa. Se acerco ami me cogió del hombre y me miro amenazante.
- ¿Que as hecho con ellos?¿ Donde están?
- ¡ Suéltala!- Gritaron Caleb y Lucas a la vez acercándose para apartarlo de mi lado.
- Quietos.- Les ordene.- Y a ti te responderé en cuanto me sueltes y te calmes-
- Muy bien.
- Creo que voy a beber algo. ¿Alguno de vosotros necesita algo?
-¿Hay cerveza?- Pregunto mi supuesto hermano
- No.
¿ Café?
-Si
¿Como lo quieres?
- Solo.
-Tráeme ami otro- dijo Caleb
- Si y otro ami.
-¿Como lo queréis?
-Como siempre- Respondieron los dos a la vez. Reí un poco por lo bajo y fui a hacer los cafés.
Mientras los hacia todo estaba silencioso. Lleve los cafés y un botellin de limonada sin gas para mi. Lo deje poco a poco encima de la mesa t me dispuse a hablar.
-¿Quienes son tus padres?
-Marina y Victor.- Bueno eso coincidía con mis padres, al menos con los adoptivos.- Yo me llamo Pablo Sanchez, y me fui de casa a los16 años. Vine a visitar a mis padres y me encontré contigo y esos dos tipos.
-Bueno esos dos tipos son mi novio y un amigo, y yo soy Zoey... Tu hermanastra.
- ¿Mi que?
- Si bueno, nuestros padres me adoptaron con dos años.
-Vaya...¿Entonces no os habéis colado en la casa?- Menuda imaginación tenia.
- Claro que no. Papa y Mama volverán dentro de muy poco.
- Y te dejaron sola, como no. Sigue igual de irresponsables.
- Tranquila se cuidarme muy bien desde los diez años.
- A mi dejaron de hacerme caso a los15 años. ¿Te han hecho lo mismo?- Es que no prestaba atención este chico ¿o que?
- Si a los diez.
-Menudos irresponsables.
- Si lo se, pero tranquilo en unas dos semanas me iré de a qui.
- Bueno me encantaría quedarme para hablar pero tengo que hacer cosas. Adios.
Tenia que seguir estudiando y de paso haría alguna tarea de la casa, hacia mucho tiempo que no hacia nada y esto estaba algo sucio.
Yo me llamaba Zoey Sanchez Moran. En realidad no lo sabia, querían que todo eso me lo dijeran mis misteriosos y poderosos padres. Lucas Denalti era mi novio y Caleb Marsen mi mejor amigos.
Pronto conocería toda mi realidad y mi procedencia, tendría que estar feliz, pero no era así. Tenia miedo y estaba agobiada.
Tuve una premonición. Vi que mis padres llegarían a media noche, de forma que Lucas y Caleb se fueron juntos, cosa que me asusto, porque los dos solos eran peligrosos.
Pablo se quedo durmiendo en el sofa, ya que yo ocupaba su antiguo cuarto. Naturalmente no le dijimos nada sobre mi o existencia y el tampoco sospecho nada. Todo estaba en perfecto orden, por lo menos hasta el momento así lo era
miércoles, 1 de septiembre de 2010
19 Capitulo
Volví a repasar todo lo que vi en la mente de Lucas. No me lo podía creer, había sido una tonta. Todo lo que hizo, lo hizo para protegerme, aunque evidentemente no necesitaba que me protegiera.
Mi cara estaba toda empapada,como si me hubiera puesto debajo de la lluvia, pero estaba así, a causa de mis lagrimas, lagrimas de felicidad, lagrimas de saber que no me había traicionado, que no me había utilizado, lagrimas de saber que... me seguía amando.
Me lance a sus brazos sollozando y le abrace con todas mis fuerzas, que debían de ser muchas, ya que dio un pequeño gemido. Le abrace un poquito menos fuerte y el me devolvió el abrazo con tantas ganas como las que yo tenia. Escondí la cabeza en su pecho y el apoyo la suya . Estuvimos así mucho tiempo, podrían haber sido minutos, horas, años , siglos, pero no me importaba, ahora solo me importaba que estaba con el.
El me cogió de la barbilla y me hizo mirarle.
- Siento haberte hecho sufrir tanto... Te juro que yo jamas quise hacerlo.
- Lo se, ahora lo se todo. Yo lo siento por haber pensado mal de ti.
- Te quiero.
- Y yo a ti.
Me beso profunda y apasionadamente, hasta que al final decidimos irnos a casa.
Me alegraba de que todo estuviera tan bien, pero sabia que tenia cosas mayores de las que preocuparme. Ejercitar mis dones, preocuparme y tener los ojos bien abiertos para el grupo de Corian, mis padres adoptivos, que volverían pronto, como me despediría de Cass cuando llegara el momento de marcharme, y sobretodo las miles de preocupaciones y responsabilidades que me esperaran en mi pueblo.
-Menos mal que estas bien, si ese idiota te volviera a....- Caleb empezó a hablar en cuanto entre por la puerta. Lucas me seguía por detrás.
- Shhh... Calla ya esta todo solucionado.
- Pero... ¿Que a pasado?
- Todo a sido un malentendido.
-Caleb- Empezó a hablar Lucas- Los del grupo de Corian se están acercando demasiado, nos han descubierto y ya no estamos a salvo.
- ¿De que estas hablando?
- Laurea, es una de ellos.
-¿Que? ¿Como? ¿Laurea?
- Si, hay que tener cuidado, no podemos permanecer mucho tiempo a qui.- Esas palabras no me gustaron. Aunque mi vida no fuera perfecta,no quería alejarme de ella y olvidarla como si nada.
- Bueno, eso no sera problema, con lo rápido que se produce el cambio de Zoey, puede que a final de mes estemos de camino a nuestro hogar. Puede que incluso haga el cambio antes que tu.- Informo Caleb.
-Oye tenéis que explicarme como va eso del cambio.- Les interrumpí.
-Tienes razón- Caleb empezó a hablar.- No es doloroso no nada, bueno solo un poco, pero es como un malestar. Te empieza a enterar sueño y un pequeño dolor de cabeza, Te quedas inconsciente, unas 24 horas mientras tus habilidades se van desarrollando definitivamente, y cuando despiertas eres un vampiro completo.
- ¿A si de sencillo?
- Si.- Bueno ahora ya no tenia tanto miedo pero iría a empezar a avisara a Cass de que me iba a ir con mis padres biológicos y que pudiera que no volviera.
Estuvimos todos en casa por primera vez sin tensiones ni miradas asesinas. Me fui a mi cuarto a hacer mis cosas advirtiéndoles de que no se mataran en mi ausencia. Que no se hubieran peleado hasta ahora, no quería decir que ahora no lo hicieran.
Llame a Cass para informarle de todo lo que me había pasado, obviamente solo la verdad que ella pudiera llegar a saber. Ella se alegro mucho por mi, pero no pareció tan alegre cuando le dije que me iría y puede que no volviera.
- Al menos mantendremos el contacto por teléfono ¿No?
- Claro que si- Dije con tono alegre para intentar darle ánimos. Sonó el timbre y me sobresalte ya que no esperaba a nadie y me asusto.- Tengo que irme Cass, mañana hablamos un, beso.
Baje corriendo las escaleras para abrir ya que Lucas ni Caleb lo hacían por si era alguien que pudiera informar a mis padres o mis padres mismos.
Cuando abrí encontré a un chico de unos 24 años alto morenos musculoso y con unos ojos azules preciosos.
-¿Que haces tu en la casa de mis padres?- Eso me dejo atónita. ¿Sus padres? ¿Eso quería decir que yo tenia un hermanastro o algo así? pero si así era ¿Por que yo no sabia nada?
Mi cara estaba toda empapada,como si me hubiera puesto debajo de la lluvia, pero estaba así, a causa de mis lagrimas, lagrimas de felicidad, lagrimas de saber que no me había traicionado, que no me había utilizado, lagrimas de saber que... me seguía amando.
Me lance a sus brazos sollozando y le abrace con todas mis fuerzas, que debían de ser muchas, ya que dio un pequeño gemido. Le abrace un poquito menos fuerte y el me devolvió el abrazo con tantas ganas como las que yo tenia. Escondí la cabeza en su pecho y el apoyo la suya . Estuvimos así mucho tiempo, podrían haber sido minutos, horas, años , siglos, pero no me importaba, ahora solo me importaba que estaba con el.
El me cogió de la barbilla y me hizo mirarle.
- Siento haberte hecho sufrir tanto... Te juro que yo jamas quise hacerlo.
- Lo se, ahora lo se todo. Yo lo siento por haber pensado mal de ti.
- Te quiero.
- Y yo a ti.
Me beso profunda y apasionadamente, hasta que al final decidimos irnos a casa.
Me alegraba de que todo estuviera tan bien, pero sabia que tenia cosas mayores de las que preocuparme. Ejercitar mis dones, preocuparme y tener los ojos bien abiertos para el grupo de Corian, mis padres adoptivos, que volverían pronto, como me despediría de Cass cuando llegara el momento de marcharme, y sobretodo las miles de preocupaciones y responsabilidades que me esperaran en mi pueblo.
-Menos mal que estas bien, si ese idiota te volviera a....- Caleb empezó a hablar en cuanto entre por la puerta. Lucas me seguía por detrás.
- Shhh... Calla ya esta todo solucionado.
- Pero... ¿Que a pasado?
- Todo a sido un malentendido.
-Caleb- Empezó a hablar Lucas- Los del grupo de Corian se están acercando demasiado, nos han descubierto y ya no estamos a salvo.
- ¿De que estas hablando?
- Laurea, es una de ellos.
-¿Que? ¿Como? ¿Laurea?
- Si, hay que tener cuidado, no podemos permanecer mucho tiempo a qui.- Esas palabras no me gustaron. Aunque mi vida no fuera perfecta,no quería alejarme de ella y olvidarla como si nada.
- Bueno, eso no sera problema, con lo rápido que se produce el cambio de Zoey, puede que a final de mes estemos de camino a nuestro hogar. Puede que incluso haga el cambio antes que tu.- Informo Caleb.
-Oye tenéis que explicarme como va eso del cambio.- Les interrumpí.
-Tienes razón- Caleb empezó a hablar.- No es doloroso no nada, bueno solo un poco, pero es como un malestar. Te empieza a enterar sueño y un pequeño dolor de cabeza, Te quedas inconsciente, unas 24 horas mientras tus habilidades se van desarrollando definitivamente, y cuando despiertas eres un vampiro completo.
- ¿A si de sencillo?
- Si.- Bueno ahora ya no tenia tanto miedo pero iría a empezar a avisara a Cass de que me iba a ir con mis padres biológicos y que pudiera que no volviera.
Estuvimos todos en casa por primera vez sin tensiones ni miradas asesinas. Me fui a mi cuarto a hacer mis cosas advirtiéndoles de que no se mataran en mi ausencia. Que no se hubieran peleado hasta ahora, no quería decir que ahora no lo hicieran.
Llame a Cass para informarle de todo lo que me había pasado, obviamente solo la verdad que ella pudiera llegar a saber. Ella se alegro mucho por mi, pero no pareció tan alegre cuando le dije que me iría y puede que no volviera.
- Al menos mantendremos el contacto por teléfono ¿No?
- Claro que si- Dije con tono alegre para intentar darle ánimos. Sonó el timbre y me sobresalte ya que no esperaba a nadie y me asusto.- Tengo que irme Cass, mañana hablamos un, beso.
Baje corriendo las escaleras para abrir ya que Lucas ni Caleb lo hacían por si era alguien que pudiera informar a mis padres o mis padres mismos.
Cuando abrí encontré a un chico de unos 24 años alto morenos musculoso y con unos ojos azules preciosos.
-¿Que haces tu en la casa de mis padres?- Eso me dejo atónita. ¿Sus padres? ¿Eso quería decir que yo tenia un hermanastro o algo así? pero si así era ¿Por que yo no sabia nada?
lunes, 30 de agosto de 2010
18 capitulo
Por Zoey
El dolor no salia de mi ni cuando dormía. Cuando amaneció nos fuimos a la casa en la que me desperté por primera vez como vampiros, al menos como un vampiro iniciado. Donde conocí a Lucas mas profundamente antes de recordar.
Los recuerdos dolían, saber que solo me utilizaba...
Me lave la cara, pero no desayune, no tenia apetito. Cogí mis cosas para el instituto que Caleb fue a recoger por la noche y fuimos a recoger a Cass. Necesitaba verla. Claro que antes la llame para avisarle de que iba a por ella y me dijera donde vivía exactamente.
Cuando llegamos a casa de Cass ella ya estaba abajo. Caleb se adelanto para dejarnos hablar tranquilas.
-Vaya que cara tienes. ¿Estas bien? - Derrame una lagrima.
- No, ayer salí con Caleb a tomar algo y cuando volví a casa Lucas estaba... con otra chica besándose.
- Vaya eso es horrible. Cuanto lo siento.- Lo decia enserio y eso me daba mas animos. Me abrazo tiernamente para darme valor.
- Si ese capullo te hizo eso es por que no te merece. No se merece que llores por el Zoey tienes que ser fuerte.
- Si, lo se. Pero es que lo quiero tanto.
Caleb se acerco a nosotras para decirnos que se adelantaba y para despedirse hasta que se acabara el instituto a las 14 :10. Mientras Cass seguía consolándome.
Oímos unos gritos de una voz que conocía muy bien en la puerta del instituto.
-No pienso irme Caleb, tengo que hablar con ella. No me mandas. Que pasara lo que paso ayer no quiere decir que ahora decidas sobre su vida.
- Lo se perfectamente. Pero no quiero que la dañes mas de lo que lo has hecho, tu no estubiste ayer con ella. Tu no viste todo el sufrimiento que ella tenia. Y como veras aunque no lo parezca la amo y no quiero verla asi y menos por culpa de un fracasado como tu.
Cassandra estaba con la boca abierta, totalmente sorprendida.
- ¿Es que acaso crees que ahora ella se va a casar contigo o que?
Les alcanzamos y Cass seguía asombrada.
- Preferiría casarme con el que volver a ver tu cara de traicionero.- Le di un par de besos a Caleb para despedirme y cogí a Cass para meternos en clase.
A la hora del almuerzo Cass empezó a hacer un montón de preguntas, pero al final dejamos el tema al ver que me estaba haciendo daño.
-Oye una ultima pregunta.¿Que quería decir con lo de casarse con el otro chico ese... Caleb.- No podía decirle que era una princesa y toda esa historia, me tomaría por una loca.
- Bueno es un decir, es como decir que ahora voy a ser novia de Caleb.
- Ah ya entiendo. Bueno ahora lo único importante es que tu te recuperes.
-Gracias
- ¿Te parece venirte el fin de semana a estudiar a mi casa?
- Claro que si, ademas necesito un poco de ayuda en las matemáticas.
- Si y yo en la redacción de lenguaje.
-Muy bien entonces el sábado a las 4:30 ¿vale?
- De acuerdo.
Cogimos nuestras cosas y nos fuimos a las clases a la espera de que se terminaran para ir a casa a comer.
Caleb nos esperaba para llevarnos a casa en el coche, y aunque la casa de Cass no estaba muy lejos la llevamos. Cuando estuvimos solos empezamos a hablar los dos.
- ¿Que tal te ha ido el día?
- Mejor de lo que creí.
- ¿Quieres que vayamos a casa o a donde estuvimos anoche?
- Vamos a casa. Es mi casa no la de el. Aparte mis padres pueden venir en cualquier momento. ¿Que pasaría si se lo encontraran tumbado en el sofá?
- Jaja no me lo quiero ni imaginar.
Los dos reímos por un rato, pero ami me costaba intentar parecer feliz.
Cuando aparcamos el coche nos dirigimos hacia casa. Caleb me cogió la mochila y no me llevo a mi porque no pudo conmigo, no de peso, si no atraparme.
Caleb sabia bien como distraerme, pero en cuanto llegamos a casa y vi a Lucas apoyado en la puerta, los ánimos se me fueron al suelo y mi mascara de alegría desapareció.
Caleb y yo pasamos de el al igual que el de nosotros. abrí la puerta y cuando di un paso hacia delante para entrar Lucas me retuvo del brazo con cuidado.
- Suéltala- dijo Caleb con tono amenazador.
- No Caleb, déjame hablar con el, si no , no parara ni nos dejara en paz.- El plural que utilice hizo que a Lucas se le crispara el rostro.
- Ten cuidado vale- dijo suplicante.
- No le voy a hacer daño. Nunca se lo haría daño.- Lucas estaba enfurecido.
- Demasiado tarde, ya se lo has hecho.
- ¡Basta! - Los dos me miraron
- Te veo luego pequeña- Caleb entro por la puerta para dejarnos solos.
-¿Vamos a dar una vuelta?- Que me hablara directamente, dolía, dolía mucho, me hacia recordar los pocos momentos que fueron normales entre nosotros.
Yo solo asentí y le seguí. Acabamos en un parque. Yo me dirijo al columpio para sentarme y esta vez el que me siguió, fue el. Se sentó en el columpio de al lado. Estuvimos sentados un buen rato hasta que Lucas rompió ese silencio incomodo.
- Lo siento.- Suspire.
- Eso no va a arreglar nada.
- Lo se. Quiero explicarte lo que paso en verdad pero es algo complicado.
- Pues a mi me resulta complicado poder manejar todo este dolor.
- Me gustaría saber como te sientes y compartir tu dolor. Se que el dolor que yo siento no se acerca a la mínima al tuyo.
- Puedo mostrártelo.- El solo asintió. Yo desee que Lucas sintiera todo lo que yo sentí: el dolor la frustacion el sufrimiento la traición...
Lucas cayo del columpio con las manos en el pecho. Pare, por mucho que ahora le odiara por lo que me había hecho, le seguía amando y no podía verlo sufrir.
- Lo siento.- Dije mientras me acercaba a el para levantarlo.
- No, yo lo siento, por mi culpa ahora tu te sientes así todo el tiempo. Soy un completo estúpido.
- Bueno Caleb me hace sentir algo mejor.- Eso fue un punto flojo para el. Se levanto y me cogió de los hombros.
- Quiero que leas mi mente y veas todo lo que paso, toda la verdad. Por favor, aunque luego me quieras sacar de tu vida para siempre, quiero que sepas toda la verdad.
- No se si podre...
- Por favor.- Me miro a los ojos con miedo y dolor. Asentí afirmando su petición y vi en su cabeza toda la verdad.
¿Que haces tu a qui?- Le pregunte con sequedad. Ya lo que me faltaba después de lo que había pasado, ¿Como iba a explicarle esto a Zoey? Tenia que echarla o perdería a mi princesa para siempre.
- ¿No es obvio? Eh venido a ver a mi novio.
- Yo no soy tu novio. ¿ Es que no leíste la nota?
- Si, pero hice como si no me la hubieras escrito y la queme. Eh estado esperando a completar el cambio para poder venir a verte.
- ¿Que? Pues lo siento por ti Laurea pero lo nuestro se acabo hace ya tiempo.
- No puedes dejarme. Nunca nadie me deja- Dijo en gritos.
- Pues lo siento, siempre hay una primera vez para todo.
- Pues creo que no. Tu me vas a volver a hacer sentirme mujer o esa princesita pasara por un infierno des que nunca podrá salir.
- Ni se te ocurra hacerle nada. No podrás conseguir nada de mi.
- Pues al menos tendrás que besarme por ultima vez.
- Me prometes no hacerle nada a Zoey.- No dejaría que le hiciera nada, tendría que pasar por encima de mi cadáver antes de hacerle daño. Su sonrisa fue maléfica.
- Te lo prometo.- Ando hasta el comedor para dejar su bolso y me llamo con el y con cara seductora.
Fui hasta ella para besarla y estuvimos así unos 20 segundos hasta que escuche un sollozo. Me gire rápidamente y vi a Zoey en los brazos de Caleb con es rostro inundado de lagrimas y lleno de dolor, sufrimiento y traición.
Caleb salio corriendo y yo me quede de piedra. mire a Laurea con odio.
-Tu sabias que venían hacia aquí.- Dije chillando.
- Obvio que si amor.
- No me llames así.- La empuje hacia la puerta con todas mis fuerzas y choco con ella.
Hizo una mueca de dolor pero ensancho su sonrisa malévola. Cogí su bolso y se lo tire también y de el calleron una caja de lentillas amarillas.
Laurea no era una vampiresa de ojos amarillos y por su forma de ser lo mas seguro es que fuera de ojos rojos... del clan de Corian.
- Vete de aquí. Ya.
-Muy bien, puede que nos veamos pronto.- Recogió sus cosas del suelo y salio de allí.
El dolor no salia de mi ni cuando dormía. Cuando amaneció nos fuimos a la casa en la que me desperté por primera vez como vampiros, al menos como un vampiro iniciado. Donde conocí a Lucas mas profundamente antes de recordar.
Los recuerdos dolían, saber que solo me utilizaba...
Me lave la cara, pero no desayune, no tenia apetito. Cogí mis cosas para el instituto que Caleb fue a recoger por la noche y fuimos a recoger a Cass. Necesitaba verla. Claro que antes la llame para avisarle de que iba a por ella y me dijera donde vivía exactamente.
Cuando llegamos a casa de Cass ella ya estaba abajo. Caleb se adelanto para dejarnos hablar tranquilas.
-Vaya que cara tienes. ¿Estas bien? - Derrame una lagrima.
- No, ayer salí con Caleb a tomar algo y cuando volví a casa Lucas estaba... con otra chica besándose.
- Vaya eso es horrible. Cuanto lo siento.- Lo decia enserio y eso me daba mas animos. Me abrazo tiernamente para darme valor.
- Si ese capullo te hizo eso es por que no te merece. No se merece que llores por el Zoey tienes que ser fuerte.
- Si, lo se. Pero es que lo quiero tanto.
Caleb se acerco a nosotras para decirnos que se adelantaba y para despedirse hasta que se acabara el instituto a las 14 :10. Mientras Cass seguía consolándome.
Oímos unos gritos de una voz que conocía muy bien en la puerta del instituto.
-No pienso irme Caleb, tengo que hablar con ella. No me mandas. Que pasara lo que paso ayer no quiere decir que ahora decidas sobre su vida.
- Lo se perfectamente. Pero no quiero que la dañes mas de lo que lo has hecho, tu no estubiste ayer con ella. Tu no viste todo el sufrimiento que ella tenia. Y como veras aunque no lo parezca la amo y no quiero verla asi y menos por culpa de un fracasado como tu.
Cassandra estaba con la boca abierta, totalmente sorprendida.
- ¿Es que acaso crees que ahora ella se va a casar contigo o que?
Les alcanzamos y Cass seguía asombrada.
- Preferiría casarme con el que volver a ver tu cara de traicionero.- Le di un par de besos a Caleb para despedirme y cogí a Cass para meternos en clase.
A la hora del almuerzo Cass empezó a hacer un montón de preguntas, pero al final dejamos el tema al ver que me estaba haciendo daño.
-Oye una ultima pregunta.¿Que quería decir con lo de casarse con el otro chico ese... Caleb.- No podía decirle que era una princesa y toda esa historia, me tomaría por una loca.
- Bueno es un decir, es como decir que ahora voy a ser novia de Caleb.
- Ah ya entiendo. Bueno ahora lo único importante es que tu te recuperes.
-Gracias
- ¿Te parece venirte el fin de semana a estudiar a mi casa?
- Claro que si, ademas necesito un poco de ayuda en las matemáticas.
- Si y yo en la redacción de lenguaje.
-Muy bien entonces el sábado a las 4:30 ¿vale?
- De acuerdo.
Cogimos nuestras cosas y nos fuimos a las clases a la espera de que se terminaran para ir a casa a comer.
Caleb nos esperaba para llevarnos a casa en el coche, y aunque la casa de Cass no estaba muy lejos la llevamos. Cuando estuvimos solos empezamos a hablar los dos.
- ¿Que tal te ha ido el día?
- Mejor de lo que creí.
- ¿Quieres que vayamos a casa o a donde estuvimos anoche?
- Vamos a casa. Es mi casa no la de el. Aparte mis padres pueden venir en cualquier momento. ¿Que pasaría si se lo encontraran tumbado en el sofá?
- Jaja no me lo quiero ni imaginar.
Los dos reímos por un rato, pero ami me costaba intentar parecer feliz.
Cuando aparcamos el coche nos dirigimos hacia casa. Caleb me cogió la mochila y no me llevo a mi porque no pudo conmigo, no de peso, si no atraparme.
Caleb sabia bien como distraerme, pero en cuanto llegamos a casa y vi a Lucas apoyado en la puerta, los ánimos se me fueron al suelo y mi mascara de alegría desapareció.
Caleb y yo pasamos de el al igual que el de nosotros. abrí la puerta y cuando di un paso hacia delante para entrar Lucas me retuvo del brazo con cuidado.
- Suéltala- dijo Caleb con tono amenazador.
- No Caleb, déjame hablar con el, si no , no parara ni nos dejara en paz.- El plural que utilice hizo que a Lucas se le crispara el rostro.
- Ten cuidado vale- dijo suplicante.
- No le voy a hacer daño. Nunca se lo haría daño.- Lucas estaba enfurecido.
- Demasiado tarde, ya se lo has hecho.
- ¡Basta! - Los dos me miraron
- Te veo luego pequeña- Caleb entro por la puerta para dejarnos solos.
-¿Vamos a dar una vuelta?- Que me hablara directamente, dolía, dolía mucho, me hacia recordar los pocos momentos que fueron normales entre nosotros.
Yo solo asentí y le seguí. Acabamos en un parque. Yo me dirijo al columpio para sentarme y esta vez el que me siguió, fue el. Se sentó en el columpio de al lado. Estuvimos sentados un buen rato hasta que Lucas rompió ese silencio incomodo.
- Lo siento.- Suspire.
- Eso no va a arreglar nada.
- Lo se. Quiero explicarte lo que paso en verdad pero es algo complicado.
- Pues a mi me resulta complicado poder manejar todo este dolor.
- Me gustaría saber como te sientes y compartir tu dolor. Se que el dolor que yo siento no se acerca a la mínima al tuyo.
- Puedo mostrártelo.- El solo asintió. Yo desee que Lucas sintiera todo lo que yo sentí: el dolor la frustacion el sufrimiento la traición...
Lucas cayo del columpio con las manos en el pecho. Pare, por mucho que ahora le odiara por lo que me había hecho, le seguía amando y no podía verlo sufrir.
- Lo siento.- Dije mientras me acercaba a el para levantarlo.
- No, yo lo siento, por mi culpa ahora tu te sientes así todo el tiempo. Soy un completo estúpido.
- Bueno Caleb me hace sentir algo mejor.- Eso fue un punto flojo para el. Se levanto y me cogió de los hombros.
- Quiero que leas mi mente y veas todo lo que paso, toda la verdad. Por favor, aunque luego me quieras sacar de tu vida para siempre, quiero que sepas toda la verdad.
- No se si podre...
- Por favor.- Me miro a los ojos con miedo y dolor. Asentí afirmando su petición y vi en su cabeza toda la verdad.
¿Que haces tu a qui?- Le pregunte con sequedad. Ya lo que me faltaba después de lo que había pasado, ¿Como iba a explicarle esto a Zoey? Tenia que echarla o perdería a mi princesa para siempre.
- ¿No es obvio? Eh venido a ver a mi novio.
- Yo no soy tu novio. ¿ Es que no leíste la nota?
- Si, pero hice como si no me la hubieras escrito y la queme. Eh estado esperando a completar el cambio para poder venir a verte.
- ¿Que? Pues lo siento por ti Laurea pero lo nuestro se acabo hace ya tiempo.
- No puedes dejarme. Nunca nadie me deja- Dijo en gritos.
- Pues lo siento, siempre hay una primera vez para todo.
- Pues creo que no. Tu me vas a volver a hacer sentirme mujer o esa princesita pasara por un infierno des que nunca podrá salir.
- Ni se te ocurra hacerle nada. No podrás conseguir nada de mi.
- Pues al menos tendrás que besarme por ultima vez.
- Me prometes no hacerle nada a Zoey.- No dejaría que le hiciera nada, tendría que pasar por encima de mi cadáver antes de hacerle daño. Su sonrisa fue maléfica.
- Te lo prometo.- Ando hasta el comedor para dejar su bolso y me llamo con el y con cara seductora.
Fui hasta ella para besarla y estuvimos así unos 20 segundos hasta que escuche un sollozo. Me gire rápidamente y vi a Zoey en los brazos de Caleb con es rostro inundado de lagrimas y lleno de dolor, sufrimiento y traición.
Caleb salio corriendo y yo me quede de piedra. mire a Laurea con odio.
-Tu sabias que venían hacia aquí.- Dije chillando.
- Obvio que si amor.
- No me llames así.- La empuje hacia la puerta con todas mis fuerzas y choco con ella.
Hizo una mueca de dolor pero ensancho su sonrisa malévola. Cogí su bolso y se lo tire también y de el calleron una caja de lentillas amarillas.
Laurea no era una vampiresa de ojos amarillos y por su forma de ser lo mas seguro es que fuera de ojos rojos... del clan de Corian.
- Vete de aquí. Ya.
-Muy bien, puede que nos veamos pronto.- Recogió sus cosas del suelo y salio de allí.
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